jueves, 25 de febrero de 2010

Dios y los blogs

Hoy entendí por qué Dios existe. Entre una de las razones está esta. Es concreta, tangible, alcanzable y comprensible para el público en general.
Mi revelación fue simple. Fue casi trivial como llegué a ella. Estaba trabajando, ya tarde -hace una hora tal vez- pelando una vaina de cable UTP Categoría 5e cuando lo entendí.


Para Dios todo tiene un lugar y un momento. Las cosas ocurren por algo en su complejo universo. Ahí estamos nosotros y la creación, la historia, la naturaleza, las estructuras del lenguaje, la literatura, etc ad infinitum. Nació, tuvo que nacer en un momento histórico donde pudo conocer a Leopoldo Lugones para admirarlo. Tuvo que verse en un espejo y temer a su traicionero reflejo. Recorrer los barrios porteños sin rumbo obsesionado con monedas que jamas vio. Imaginar miles de tigres y correr en su imaginación junto a ellos en miríadas de historias y lugares que nadie ha visto; pero que sus libros reproducen.
Si Borges hubiese nacido en la era digital nadie habría sabido de su existencia porque de seguro que habría tenido un blog. Pero Dios no lo permitió. Dios es bueno y ama a su creación. Cada cosa ocupa su lugar. Como este blog que existe sin poder medirse y sin que nadie lo sepa. 


 Fotografía de Bryan Lear.