jueves, 4 de marzo de 2010

El Atardecer del Hombre

Diario personal
20 de Junio de 1825.

Hoy viajé a otro mundo. Nadie se dio cuenta pero estuve ahí. Viendo otros seres, otros idiomas que no son de este planeta ni de esta especie, sonidos que a penas podía comprender. Luego volví; sin darme cuenta que había viajado al lugar de donde venimos. Recuerdo que esos seres, que no se parecían en nada a nosotros, hablaban sobre un porvenir sombrío. Sin espacios para el espíritu libre, tenían miedo y decidieron retroceder en su biología a costa de sacrificar millones de años de cambio hacía esa perfección. Entonces fue cuando comprendí que estaba viendo el nacimiento de la raza humana.
¿Puede el hombre actual soportar esta verdad? No lo creo. Necesita respuestas y a cada día la religión les prohíbe poder comprender la verdad de la Biblia. Aunque no sea más que una aproximación metafórica de lo que nos ha creado y aún nos protege.
En mi tosca mente humana pude comprender que ese viaje fue en realidad para pedirme algo. Dicen que será el fundamento de una nueva ciencia. Aún no sé de qué se trata.


Charles D.





Dedicado a mi querido amigo Facuc que es el darwinista que más admiro por su delirio y ser mi amigo mío ya es suficiente delirio.

5 comentarios:

faCUC dijo...

El principio me hizo recordar a la canción del elegido de Silvio Rodriguez, pese a que estaba escuchando oasis....que banda popera por dios, pero bueno, no la puedo dejar de escuchar....(un temita nomás...)

faCUC dijo...

"En mi tosca mente humana pude comprender que ese viaje fue en realidad para pedirme algo. Dicen que será el fundamento de una nueva ciencia. Aún no sé de qué se trata."

Buena onda, pensar que si bien la teoría actual es una conjunción y corrección de varias corrientes más, no estaba para nada desatinado.

Le pinto la cara a Lamarck y lo más gracioso de todo esto, es que mucha gente cree que el sistema funciona como él dice xD pese a tener más familiarizado a Charles D.

Realmente fascinante, nada mejor que ver la historia desde la fuente primera: los testimonios

Buen post loco te dejo +10

Sos groso sabelo!

Tadeo dijo...

Gracias por los puntos Facuc, si sigo así en poco tiempo voy a ser NFU aunque no sé si eso me sirva para algo en Blogger.
Tal vez me regalen cosas de colores.

Nicolás Gallar dijo...

Siempre piendo que nací en la época equivocada. Hubiera estado de pelos hacer esos viajes a tierras lejanas, con el único propósito de encontrarse con tierras vírgenes y criaturas que sólo existían en la imaginación. Hubiera/hubiese sido genial acompañar a Carlitos Mono Darwin en sus travesías y ayudarle a dibujar las nuevas especies y recopilar datos. Sobre todo compartir alguna borrachera y alusinar con caballos blancos con rayas negras, o con cuadrúpedos con cuello largo y con antenitas. Lo mejor debe haber sido la sopa que servían el el barco.

Tadeo dijo...

Sí, servían sopa de caracoles. Pero no tenías que darle el cascarón al Carlos Mono porque los coleccionaba.