sábado, 10 de noviembre de 2012

El segundo mensaje


Si escuchamos o leemos un diálogo entre dos personas, reales o de ficción, podemos nosotros ir imaginando lo que cada uno está interpretando de ese mensaje en sus mentes. Esto es un ejercicio del lenguaje para llegar al fondo del asunto: los miedos, las justificaciones, las explicaciones, las verdades, en pocas palabras el ser del mensaje: la intención. Lograrlo no es difícil, simplemente debemos ponernos en el lugar del emisor y en del receptor contextualizando a cada uno. Otro caso similar son los libros porque sabemos que dicen algo. En lo posible siempre debemos preguntarnos qué quieren decir. Esto lo aprendí del personaje Guillermo de Basquerville en dialogo con su alumno Adso de Melk, de la novela El Nombre de la Rosa escrita por Umberto Eco.
Los libros no se han hecho para que creamos lo que dicen, sino para que los analicemos. Cuando cogemos un libro, no debemos preguntarnos qué dice, sino qué quiere decir, [...].
Esta cuestión alcanza no sólo a los libros, cartas, canciones o demás expresiones. También debemos llevar la pregunta a los discursos públicos. Porque son un tipo especial de diálogo. Aparenta ser un monólogo. Por ejemplo nos podríamos preguntar ¿quién inició el diálogo?, no será que, ¿acaso es la respuesta a una apelación anterior? ¿O tal vez no es más que la necesidad de llenar un vacío porque nadie está en diálogo? Pero volviendo al asunto del mensaje en sí. Tomo un ejemplo muy conocido, ¿qué nos está queriendo decir un presidente cuando habla a todo el país? Tal vez se trata de que nos quiere convencer de lo excelentes que han sido sus gestiones en los últimos meses, justificar acciones bélicas en países extranjeros o hasta algo tan inocente como dar un saludo de año nuevo.

Dibujo de Leah Yerpe.
Actualmente las sutilezas discursivas son tan grandes que ya no es suficiente con deconstruir un discurso y descubrir lo que se está queriendo decir. Ahora existe un componente más complejo: ¿a quién se lo está diciendo? Dicho de otra manera, cuál es su verdadero destinatario. Siguiendo con el ejemplo del presidente de una república, cuando da un discurso está dando un mensaje abierto presumiblemente sin dobles intenciones y como receptores a todos los ciudadanos.
Pero por cuestiones prácticas sabemos (asumo esto) que el discurso que se está dando no tiene solamente la intención de ser recibido, hay algo más. Cuando se lee una carta se puede conocer rápidamente su destinatario. Porque quien escribe tiene la intención de que sea leída específicamente por alguien, uno o muchos. En cambio si en un discurso público no se dice a quién está dirigido no se comete un error porque esto no es necesario. Se dice que está dirigido a todos, quienes quieran oírlo. Pero no siempre es así. Existe un segundo mensaje, uno que no se puede saber inmediatamente. Sino que es revelado por quien es su verdadero receptor, este es el segundo mensaje de todo discurso público. Este destinatario está prolijamente omitido. Cuando se descubre ese destino, se puede obtener entonces el segundo mensaje y con él la verdadera intención.

sábado, 28 de julio de 2012

El misterio del habitante

Al caminar por algunas ciudades que recorro a diario por mi trabajo o estudio puedo observar construcciones que se están completando. De alguna manera como una parte del avance económico o de las necesidades de nuevos espacios para habitar o comerciar. También veo las construcciones con años de existencia. Construcciones que han sido testigos mudos de momentos particulares de la historia. Son estructuras que han sido parte de un pasado que ya fue deconstruido. De un pasado que fue digerido. Estructuras ideológicas que no sobrevivieron a la pasión de demoler lo viejo por parte de las necesidades de terminar para negar el pasado. Sin tiempo por llegar a completar el propósito de esa ideología en la que habitó como un edificio novicio. Tal vez sus puertas todavía se habrán, pero su tiempo está clausurado. Pasamos al lado de esos monumentos que desafían el olvido, pero no resisten a la indiferencia de las mentes ahora novicias. Mentes que son habitaciones frescas para las estructuras ideológicas que clausuran la posibilidad de ver hasta el propio pasado.

 Fotografía de Jeffrey Stockbridge.


Caminan por la calle sin siquiera detenerse a cuestionar de donde vienen sus fundamentos ideológicos. Tal vez porque ignoran que están contenidos en una ideología que ha sido heredada. ¿Es eso? O ¿es  que sienten seguridad de no golpear con el mazo de la duda los muros de su cultura? Va a ser un misterio para mi por qué no se ejercitan. Por qué no abren los ojos ni siquiera a los edificios que gritan haber nacido en un tiempo que ya no existe, sólo observando las construcciones nuevas. Las que transmiten seguridad de estar habitando en el más actual de los tiempos, ignorando que algún día serán también digeridas por la necesidad urgente de cambiar a otra estructura ideológica. Habitar con seguridad es perder la perspectiva atemporal del ser humano. No hay que habitar, debemos ser ocupas de los viejos edificios, recorrerlos y preguntar por qué no siguieron en píe y por qué hay nuevos espacios. Sin entrar en relativismos, pero en compromiso de entender el tiempo desde donde no hay tiempo: la naturaleza humana.

¿Por qué no hay ocupas errantes? ¿Por qué es casi una tarea para temerarios? Porque existen habitaciones especiales para ellos: los calabozos. Escuelas, iglesias, hospitales mentales y cárceles. El humano que quiere ser humano no puede caminar libremente entre los habitantes de una ideología que contiene a la necesidad más distintiva del hombre, la de ser libre. La necesidad de ser libre, negada por la más grande y maravillosa estructura que ha dado el miedo a elegir, la razón. La razón existe porque niega a la sin razón. Pero también se niega a las viejas estructuras que alguna vez protegieron a las habitantes de la razón. Y se excluye a esas mismas estructuras de los nuevos tiempos. Se convierten en claustros naturales del cementerio de las seguridades del pasado. El miedo a la libertad construye espacios nuevos para poder alcanzar al hombre libre que logra de alguna manera superar a los muros de las ideologías.

martes, 22 de mayo de 2012

El tamaño del universo

Esta entrada la voy a dedicar a un vídeo sobre el tamaño del universo. Muy ñoño lo mío.


No hace falta que comenten, pero si quieren hacerlo mejor. De mi parte les cuento que estoy preparando una entrada dedicada al 'poder de la mente', podría ser el título pero no estoy seguro. Lo he ido escribiendo mientras viajo o tengo un rato libre en la facultad o en el trabajo. No esperen que escriba algo sobre los poderes sobre naturales porque definitivamente no puedo pensar así.

Quiero decir algo sobre el blog en sí. Este ha sido uno de los que más tiempo he tenido sin haberlo dado de baja o alguna de esas cosas autodestructivas que en algún momento me caracterizaron. La primera vez que escribí lo que pensaba fue en el 2004, para un trabajo práctico de una materia del secundario. Me pusieron diez amonestaciones por lo que escribí. Por lo visto no pensaba de la manera que se debía. Causó mucho revuelo ese trabajo práctico. Tanto que mis compañeros le sacaron fotocopias, después otros cursos y en unos días lo estaba comentando toda la escuela mientras yo paseaba de la dirección a la oficina de la psicopedagoga. 
Muchos no entendían qué estaban leyendo así que me pidieron que escribiera una explicación o más bien una ampliación de eso. Lo hice y lo mismo. Otra vez corrió como pandemia entre todos los cursos y otra vez a desfilar por las oficinas a dar explicaciones. Luego, en un intento de encaminar todo eso, la psicóloga de la escuela me pidió que escribiera un 'ensayo' sobre la historia de la escuela. Lo hice y no les gustó a los directivos, pero sí a la psicólogo, era realmente gracioso lo que decía. Es increíble lo famoso que se puede hacer uno cuando las autoridades lo censuran. No recuerdo qué pasó con ese ensayo. 
Cuando las cosas se calmaron yo sentía una polarización de emociones. Los odiaba a todos por censurar y quería decir tantas cosas. Aunque no tenía sentido hacerlo, no iban a entenderlo. Ahora, desde mi perspectiva actual, hice bien en no continuar escribiendo para causar problemas. En aquel momento sentía que debía seguir. Pero definitivamente me había encantado escribir. Seguí escribiendo para unos pocos compañeros y amigos que entendían mi sentido del humor.
En algún momento del 2005 abrí mi primer blog. El nombre no lo recuerdo bien, creo que era algo como Neuralgio. Era malísimo, sinceramente. Para mi era algo realmente importante. Tiempo después entré en la universidad e hice otro blog. Pero de este no recuerdo su nombre. Tuve una materia donde nos pedían que escribiéramos. Creía que sabía hacerlo: esto es lo mío, la tengo re clara. Nunca antes alguien me había criticado tanto. Era durísima la profesora. Aprendí muchísimo. A partir de ese momento quise escribir bien, o hacerlo un poco menos mal cada vez.
Idas y vueltas emocionales en los años 2007-2008 no me dejaron avanzar mucho en la madurez de lo que escribía. Seguía siendo bastante malo. Aunque ya estaba leyendo libros de temas consideras profundos por muchos, tal vez no lo sean. Sociología, filosofía y algunas de antropología.  Lo que me dieron un marco o fundamentos para lo que pensaba. Además de que ayudan y enseñan a pensar. Fui dejando de lado las lecturas de novelas y hasta ahora sigo con libros de ese tipo. 
Tuve que aprender a tomar nota de lo que leía y muchos de esos libros están marcados, escritos a los costados o con notas entre las hojas. Así, trabajados. Como deben estar. Al no seguir un programa o guía de lectura se vuelve bastante caótico aunque con mucho margen de libertad. En varias ocasiones tuve que re leer capítulos enteros porque se me hacía un enredo de conceptos.
¿Para qué escribo? O bien, ¿por qué escribo? Todavía no lo sé. A veces me gusta pensar que algún día podría escribir algo más formal, como un ensayo o hacer un trabajo de investigación. No lo sé. Falta mucho para eso. Creo que no he llegado a la madurez de la escritura. Pero sé que no estoy tan perdido como antes. Aunque me equivoque voy a seguir escribiendo y publicando en este blog. Sé que no muchos lo visitan, y esta vez no es mi objetivo hacer fama por malo ni hacer sentir mal a alguien. 
Mientras busco ese nivel, espero que disfruten de lo que escribo y sepan entender mi ingenuidad, inexperiencia, mala redacción y demás errores que pueda tener y que sé que aún tengo. No me gustaría para nada hacerles leer algo que les haga perder el tiempo. Considero como una falta hablar de uno mismo o ser autoreferente, a veces me dejo llevar y digo algo sobre mi. Como en este post.
Espero tener lista la siguiente nota para la semana que viene. Hasta entonces.

jueves, 26 de abril de 2012

Tu primera vez

Había un programa de televisión (en los canales de Buenos Aires), creo recordar que se llamaba algo así como 'la pregunta indiscreta'. Lo dirigía un gordito simpático. Usaba unos lentes que lo hacían ver más intelectual. Como si eso, usar lentes, fuera un signo de la presencia del intelecto. Lo transgresor del programa, me acuerdo, era la última pregunta que le hacía a los invitados: ¿cómo fue tu primera vez? o una variante de eso: ¿cuántos años tenías cuando lo hiciste? o sino: ¿con quién lo hiciste? Hasta acá, nada serio. Son preguntas no más. El asunto era que las respuestas eran sobre las experiencias sexuales. O también podría llamarlo el despertar sexual de los invitados. Con humor, con nostalgia o con miedo iban respondiendo a las preguntas los invitados.
Todo se lo reducía al sexo. A mi primera vez, a qué edad, con quién. Por lo visto para los miles de televidentes que seguían ese programa esas eran las preguntas que había que hacer. Todos queríamos saber cómo había sido, a qué edad y con quién. El despertar sexual de un invitado parecía que nos definía a todos cada vez que contestaban eso. Los define como individuos que experimentan una parte de su cuerpo-mente: la sexualidad. El gran tema de la televisión transgresora argentina: la sexualidad -y si es explícita, mejor-. Tenemos individuos definidos por las preguntas ¿cómo; edad; quién

Fotografía de Lukasz Wierzbowski.
A eso parece que se puede reducir una persona o un invitado de televisión. Pero para que haya sexo deben haber dos. Así que ya no es tan individual el asunto. Necesito de otro para poder hacerlo. También necesito de otro para que me ayude cuando no puedo hacerlo porque estoy enfermo. Tal vez necesito de otros más cuando yo no me pueda cuidar en la noche cuando vuelvo a casa del trabajo. Y ahora que lo pienso no estoy solo. Realmente necesito de muchos otros individuos para poder tener mi privacidad y así poder hacerlo. ¿Qué pasa con esos otros? ¿Quienes son? ¿Qué hacen? ¿Cómo son?
Ahora no puedo reducir al invitado del programa a su despertar sexual. Debería preguntarle sobre su despertar social, y más precisamente, ya que esto se trata de transgredir, ¿cuándo fue tu despertar político? O es que acaso, ¿todavía no descubriste que existen otros?
Se me hace que este gordito simpático preguntaba eso porque es el despertar del que todos pueden haber experimentado. Pero de última, ya que estamos reductores, es un asunto que le pertenece a la biología. Lo social y político, no son reducibles. Eso es algo que nos constituye como individuos. Si no tenemos despertar político, sino experimentamos la ignominia, la empatía y el compromiso por el que es diferente a mi...cualquier gordito simpático me puede reducir a lo sexual. Somos más que sexo, ¿no les parece?
Recuerdo un amigo que tenía, muy inteligente para ciertas cosas. Este chico no había tenido su despertar político. Para él el mundo se podía reducir en los que son como yo y los Otros. Si a un individuo lo hago el Otro entonces lo hago una cosa. Las cosas no tienen dignidad, no tienen necesidades, no tienen miedos, las cosas no son. A las cosas las puedo olvidar, apartar, oprimir y también las puedo matar, porque simplemente no son yo o como yo.

Comic de Rafael Sica.
Tengo otro amigo, más bien, una amiga que sí ha tenido su despertar político. No estamos siempre de acuerdo en las práxis de cada postura. Pero sí estamos de acuerdo en que no hay Otros; sino que hay individuos diferentes a nosotros y los tenemos que cuidar para que nuestra individualidad, lo que hace de ese yo diferente y único, me permita vivir sin que me persigan, me separen, me opriman, me olviden o me maten.
También conozco grandes personajes que a medida que van ganando años mejor les quedan las botas. Y no, no son las botas de trasvestis. Son las botas de marchar, patear, y pisar.
El despertar que me interesa que todos tengan no es el sexual, eso es un asunto de su intimidad. El que nos interesa a todos, como individuos de una comunidad y una república multinacional, es el despertar político. Allá hay otros, y son como yo.

lunes, 5 de marzo de 2012

Sueños (II)

Una vez mas les traigo una historia salida de mis sueños. 


Kailua, fotografía de Maurice Li.


El eje de salvación
El gran Salvador se había hecho presente. Finalmente habíamos llegado al ultimo día de la historia. El planeta se vacío de construcciones humanas y podíamos ver hasta la curvatura de la Tierra. Se habían limpiado los océanos y purificado el cielo. No había nada mas que nosotros, los seres humanos. Por un sólo día mas, entre alegría y tristeza nos reunimos y esperamos. En la mañana todos tuvimos una visión; era el gran Salvador señalando una escalera tan grande que daba vértigo mirarla, era de piedra pero cambiaba de color según le incidiera la luz. Y dijo 'encuentren esta escalera y no perecerán'. Pero también vimos qué ocurría si no la hallábamos, íbamos a desaparecer y ni siquiera habría un recuerdo de nosotros. Al mediodía empezamos la búsqueda. A pesar de haberla visto nadie podía llegar. De todos lados del planeta nos llegaban noticias de que no estaba por ninguna parte. Pensando nos dimos cuenta que la luz reflejada en colores nos podía indicar el lugar, por el ángulo de incidencia y haciendo suposiciones sobre la composición material. Calculamos que debía encontrarse sobre la superficie del planeta. Pero dentro de los cálculos estaban considerados los ejes de rotación, la traslación y la nutación de la Tierra. Supimos en ese momento que nuestro planeta era en realidad un laberinto. Aún cuando no hubiese paredes o muros. Estábamos atrapados. La salvación no era para nosotros. La escalera estaba fija en un punto estacionario de universo y nuestra visión no fue tal cosa sino que fue el único momento en el que tuvimos acceso. Pero eso no era todo. Si hubiesemos subido en aquel instante la escalera misma nos habría rechazado porque nuestro planeta se mueve muy rápido en relación a un punto fijo del espacio. Realmente no había oportunidad. El modo en que se mueve la Tierra cambia a cada instante, jamas pasamos dos veces por el mismo lugar. Para el gran Salvador no hay tiempo ni espacio, pero para nosotros sí.

viernes, 20 de enero de 2012

Doce cosas que no se enseñan en la escuela acerca del pensamiento creativo

La artista Camila Leon durante su proceso creativo.

Por Micheal Michalko.

1. Tu eres creativo. El artista no es un tipo especial de persona,  cada uno de nosotros es una forma particular de artista. Cada uno de nosotros nació como un pensador creativo y espontaneo. La única diferencia entre las personas que son creativas y las que no lo son es una simple convicción. Las personas creativas creen que son creativas. Las personas que no creen ser creativas, no lo son. Una vez que un conjunto particular de ideas se haya instalado en ti, te interesarás más en la búsqueda de las habilidades para expresar tus creencias e identidad. Es por esto que las personas que creen que son creativas se vuelvan creativas. Si tu crees que no eres creativo, entonces no hay necesidad de aprender cómo convertirte en creativo. Lo cierto es que creyendo que no eres creativo te excusas de intentar cualquier cosa nueva. Cuando alguien te dice que él no es creativo, estas hablando con alguien que no está interesado ni hará ningún esfuerzo para ser un pensador creativo.

2. El pensamiento creativo es trabajo. Debes tener la pasión y la determinación para sumergirte a ti mismo en el proceso de creación de nuevas y diferentes ideas. Así es que debes tener paciencia y perseverar contra todas las adversidades. Todos los genios creativos trabajan apasionadamente duro y producen un increíble número de ideas, muchas de ellas son malas. De hecho, la mayoría de los poemas peor escritos fueron de los grandes poetas que escritos por los poetas menos conocidos. Thomas Edison creó tres mil ideas diferentes de sistemas de iluminación antes de que hayan evaluado en practicidad y rentabilidad. Wolfang Amadeus Mozart produjo más de seiscientas piezas de música, incluyendo cuarenta y un simfonías y unos cuarenta y tantas operas y misas, durante su corta carrera creativa. Rembrandt produjo al rededor de seiscientas pinturas y dos mil dibujos y Picasso ejecutó más de veinte mil trabajos. Shakespeare escribió ciento cincuenta y cuatro sonetos. Algunos son obras maestras, mientras que otros no superan a los que sus contemporáneos podrían haber escrito, y otros son simplemente malos.

3. Debes ir a través de todo el proceso de ser creativo. Cuando estas produciendo ideas, estas restableciendo los neurotransmisores relacionados con los genes que se activan y desactivan en respuesta a lo que nuestro cerebro está haciendo, lo que a su vez responde a los nuevos desafíos. Cuando recorres los pasos para lograr nuevas ideas, estas energizando las conexiones de tu cerebro al incrementar le número de contactos entre las neuronas. Mientras más veces intentes conseguir nuevas ideas, más activo se vuelve tu cerebro y tu te vuelves cada vez más creativo. Si quieres convertirte en un artista y todo lo que has hecho fue pintar una imagen todos los días, lograrás convertirte en un artista. Tal vez no seas otro Vincent Van Gogh, pero serás un artista más que cualquiera que no lo haya intentado.

4. Tu cerebro no es una computadora. Tu cerebro es un sistema dinámico que desarrolla sus patrones de actividades en lugar de computarlos como una pc. Este se nutre de la energía creativa que se realimenta de las experiencias reales o ficticias. Puedes sintetizar las experiencias; literalmente creadas en tu imaginación. El cerebro humano no puede reconocer la diferencia entre una experiencia 'actual' de una experiencia imaginada vivamente en detalle. Este descubrimiento es lo que permitió a Albert Einstein crear sus experimentos mentales con escenarios imaginarios que lo llevaron a sus revolucionarias ideas sobre el espacio y el tiempo. Un día, por ejemplo, él imaginó enamorarse. Luego imaginó conocer a la mujer de la que se enamoraría dos semanas después. Esto lo llevó a su teoría de la causalidades. El mismo proceso de sintetizar experiencias permitió a Walt Disney llevar sus historias fantásticas a la vida.

5. No hay una respuesta correcta. La realidad es ambigua. Aristóteles dijo que esto es A o no-A. Pero no es ambos. El cielo o es azul o no es azul. Este es el pensamiento blanco-negro aunque el cielo es de millones de tonalidades diferentes de azul. Los físicos descubrieron que la luz puede ser tanto una partícula como una  onda dependiendo del punto de vista del observador. La única certeza en la vida es lo incierto. Cuando tratas de tener ideas, no las censures o las cuestiones a medida que aparezcan. Piensa en todas tus ideas como posibilidades y genera tantas como puedas antes de decidir cuál seleccionar. El mundo no es blanco o negro, es gris.

6. No te detengas con tu primera buena idea. Siempre esfuerzate por conseguir una mejor y continuar hasta que tengas una mejor todavía. En 1862, Phillip Reis demostró su invento con el cual podía transmitir música a través de cables. Estuvo a días de hacerlo un teléfono que podía transmitir la voz. Cada experto en comunicación alemán lo disaudió de hacer mejoras, ellos decían que el telégrafo era suficiente. Nadie iba a comprar o usar un teléfono. Diez años después, Alexander Graham Bell patentó el teléfono. Spencer Silver desarrolló un nuevo adhesivo para 3M que unía objetos pero que fácilmente se separaban. Fue el primero en salir al mercado como un adhesivo de marcador que podía fácilmente ser movido de un lugar a otro. No había mercado para esto. Silver no lo descartó. Un día Arthur Fry, otro empleado de 3M, estaba cantando en el coro de la iglesia cuando su marcador se calló de su himnario. Fry cubrió su página con el marcador de Silver. A partir de entonces nacieron las Notas Post-it. Thomas Edison siempre estaba tratando de lanzar de una idea a otra en su trabajo. Usó como plataforma su trabajo con el teléfono (transmisión de sonidos) al fonógrafo (registro de sonidos) y, finalmente lo llevó al las imágenes (registro de imágenes).

7. Esperar de los expertos que sean negativos. Cuando más especializada y experta se vuelve una persona, más se estrecha su forma de pensar y cuanto más se obsesiona en confirmar que sus creencias son absolutas. Consecuentemente, cuando se confrontan con nuevas ideas, su atención se centrará en la conformidad. ¿Esto es conforme a lo que creo que es correcto? Si no es así, los expertos pondrán todo su tiempo en demostrar y explicar que no se puede hacer y por qué no va a funcionar. No buscarán maneras para que funcione o se realice, porque esto demostraría que lo consideran como algo absoluto no lo es en realidad. Es por esto que cuando Fred Smith creó Feredal Express, cada experto en reparto de los Estados Unidos predijera su certero final. Después de todo, decían ellos, si este concepto de entregas fuera realizable, la Oficina de Correo Postal o UPS (por sus siglas en inglés) lo habría hecho hace mucho tiempo.

8. Confía en tus instintos. No te permitas a ti mismo ser desanimado. Albert Einstein fue expulsado de la escuela porque su actitud provocaba un efecto negativo en los estudiantes serios; falló en su examen de ingreso a la universidad y debió asistir a una escuela de oficio un año más para finalmente poder ser admitido; fue el único graduado de su clase que no tuvo un cargo de profesor porque ninguno sus maestros quiso recomendarlo. Un profesor dijo de Einstein que era 'el perro más vago' que la universidad haya tenido alguna vez. A los padres de Beethoven se les dijo que él era muy estúpido como parar ser compositor de música. Los colegas de Charles Darwin lo llamaban un tonto y que lo que estaba haciendo eran 'experimentos estúpidos' cuando trabaja en su teoría de la biología evolutiva. Walt Disney fue despedido de su primer trabajo en un periódico porque 'carecía' de imaginación. Thomas Edion tuvo solamente dos años de formación escolar, era totalmente sordo de un oído y le costaba mucho oír con el otro, fue despedido de su primer trabajo como vendedor de diarios y más tarde despedido de su trabajo como telegrafista, y aún así se convirtió en el más famoso inventor en la historia de los Estados Unidos.

9. No existe eso del fracaso. Siempre que intentes hacer algo y no lo logres, no has fallado. Has aprendido algo que no va a funcionar. Siempre preguntate '¿Qué he aprendido de por qué esto no funciona?', '¿Puede esto explicar algo que no esperaba que sea explicado?', y '¿Qué he descubierto que no tenía intención de descubrir?'. Siempre que alguien te diga que esa persona nunca se equivocó, estas hablando con alguien que jamás intentó algo nuevo.

10. No ves las cosas como son, las ves como tu eres. Interpreta tus propias experiencias. Toda experiencia es neutral. No significan algo. Tu les das un significado según el modo que eliges interpretarlo. Si eres un sacerdote, tienen evidencias de Dios por todos lados. Si eres un ateo, verás la ausencia de Dios por todo lados. IBM observó que nadie en el mundo tenía una computadora personal. IBM interpretó que esto significaba que no había ningún mercado. Unos desertores universitarios, Bill Gates y Steve Jobs, se fijaron en la misma ausencia de computadoras personales y vieron una oportunidad enorme. Un asistente de Edison le preguntó por qué no se rendía. 'Después de todo' dijo él, 'tu has fallado cinco mil veces.' Edison lo miró y le dijo que no entendía lo que le quería decir con fallar, ya que Edison le contestó 'He descubierto cinco mil cosas que no van a funcionar.' Tu mismo construyes tus propia realidad según como elijas interpretar tus experiencias.

11. Siempre aproximate al problema en sus propios términos. No confíes en tu primera perspectiva del problema, ya que es demasiado sesgada como para una forma habitual de pensar. Siempre mira el problema desde múltiples perspectivas. Recuerda siempre que un genio está buscando una perspectiva que nadie había considerado antes. Buscá diferentes maneras de encarar el problema. Escribe el estado del problema muchas veces usando diferentes palabras. Toma otro rol, por ejemplo, cómo lo vería otro, ¿cómo lo vería Jay Leno, Pablo Picasso, George Patton? Has un dibujo del problema, un modelo, o un molde de escultura. Sal a caminar y fijate qué cosas puede representar metafóricamente y fuerza las conexiones entre aquellas cosas y el problema (¿Cómo una vitrina rota se puede relacionar con mi problema de comunicación con los alumnos?). Preguntale a tus amigos y a extraños cómo ven ellos el problema. Preguntale a un niño. ¿Cómo haría un niño de diez años para resolverlo? Preguntale a un abuelo. Imagina qué tu eres el problema. Cuando cambias el modo que ves las cosas, las cosas que ves cambian su aspecto.

12. Aprende a pensar de modo no convencional. Los genios creativos no piensan analíticamente y lógicamente. Pensadores convencionales, lógicos y analíticos son pensadores que excluyen toda información no relacionada con el problema. Buscan modos de eliminar posibilidades. Los genios creativos son pensadores inclusivos que implica una búsqueda para incluir todo, aún cosas que son disimiles o totalmente inconexas es lo que provoca distintos patrones de pensamiento en el cerebro. Estos nuevos patrones llevan a nuevas conexiones que dan una manera diferente de centrarse en la información y en modos diferentes de interpretar en cómo nos centramos. Así es cómo verdaderas y originales novelas son creadas. Albert Einstein dijo una famosa frase 'la imaginación es más importante que el conocimiento. Porque el conocimiento está limitado a todo lo que conocemos, mientras que la imaginación abarca el mundo entero, junto con todo lo que se conocerá y comprenderá.'

Finalmente, la creatividad es paradójica. Para crear, una persona debe tener conocimiento pero debe olvidar ese conocimiento, debe ver conexiones inesperadas entre las cosas sin que esto implique un problema mental. Debe trabajar duro pasando tiempo haciendo nada para que la información se incube, debe crear muchas ideas aunque casi todas sean inútiles. Debe ver las cosas como todos los demás, sin embargo, ver algo diferente. Debe desear el éxito y aceptar el fracaso. Debe persistir pero no obstinarse, y debe escuchar a los expertos sin hacerles caso.

Publicado en creativitypost.com, artículo original.
Traducido por Tadeo.

miércoles, 4 de enero de 2012

El amor

Hay un asunto que me cuestionan seguido. Quieren saber mi opinión. Bueno, en realidad quieren saber si pienso como quién me pregunta. Pero resulta que es un asunto tan complejo, tan delicado y al mismo tiempo muy abusado y desgastado. Me preguntan ¿qué es para vos el amor? O sino ¿has sentido verdadero amor? También se atreven con ¿amarías por siempre?

Lo cierto es que la idea de lo que es el amor para cada uno, no es más que una postura fanática y por lo tanto dogmática. En la que se juega el Ser que son, si pierdo esa referencia dogmática de lo que el amor es para mi, pierdo mi Ser porque no hay nada más allá de ese amor. Es natural llevarlo un paso más allá y decir: si no me atrevo a alcanzar la nada, una vez que pierda el dogmatismo, no puedo ser libre. La libertad está construida desde la nada. En su esencia el Ser es un vacío pero el amor es una referencialidad a lo emocional. También es más que una negación de la libertad. Es también una postura ética, porque incluyo en mi proyecto de vida a otro. Pero es un Otro que no es mi Ser. Es un sujeto que toma parte de lo que significa mi ser. Y esto parece algo muy oscuro ciertamente. Pero no lo es, ya veremos por qué. Esa sería una aproximación sartreana. Lo que me lleva a preguntarme sobre la existencia inauténtica, es decir, estar enamorado. El estado de enamoramiento es una amenaza a la certeza de la realidad que me constituye. En pocas palabras es una distorsión y enajenamiento a través de las fantasías que alimentan esa existencia: estar enamorado. Pueden tener sustento o no.

Por otro lado quiero decir lo que implica desde el lenguaje y con eso lo que nos constituye como individuos hablados e interpretados por una lengua. Y es que el enamorado debe torturar al lenguaje para hacerlo decir cosas para las que no estaba formado. Lo cuál debería ser maravilloso, porque habla desde la nada del lenguaje que lo contiene. Destruir las palabras para revelar con los fragmentos unidos de una forma inesperada, sus emociones. Lo que sin dudas es un acto de violencia. El amor es una sublevación del sometimiento a lo establecido. Es el desequilibrio del orden. Rompe con el orden, lo debe odiar primero y destruirlo luego. El enamorado actúa a través de la violencia y del no-sometimiento de lo establecido. Pero no es un revolucionario, es más bien un reformista. Porque no va a destruirse a sí mismo para llegar a su meta: enamorar. Es el límite. Y logra el sometimiento del otro cuando el otro entiende ese nuevo lenguaje. 
Dibujos de Daehyun Kim
Sin dudas que no he respondido a esas preguntas como se espera. Pero es lo mejor que puedo hacer. Si les interesa saber más de estas ideas y de donde salieron les puedo recomendar algunos autores.